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Definición de tarot: la más completa

Definición de tarot la más completa
Definición de tarot la más completa

¿Qué es el Tarot?

El tarot o los arcanos más grandes y más pequeños o el mazo o las cartas de juego o los palos y los triunfos, consisten en una misma cosa.

Es un juego de 78 cartas, que se extendió desde la segunda mitad del siglo XIV en la Europa cristiana, con iconografía cristiana.

No tenemos registros históricos que indiquen que alguna escuela o corporación de artesanía haya creado este conjunto o hecho adaptaciones de juegos tradicionales anteriores.

Todo indica que tomó la forma que conocemos hoy en día de la mano de artistas y artesanos que tenían conocimientos y habilidades adquiridas entre los constructores de palacios e iglesias en el período prerrenacentista, así como sus pinturas, imágenes y vitrales.

Es importante recordar, desde el punto de vista histórico, que hay una baraja con 52 cartas, anterior a las versiones que conocemos hoy en día.

Es la baraja mameluca, que fue usada por los guerreros mamelucos y que, por supuesto, sus cartas fueron copiadas por impresores europeos.

Aún se desconoce, hasta hoy, quiénes fueron los autores de las 22 cartas de triunfo (arcanos mayores) añadidas al modelo de la baraja mameluca.

Dado su origen anónimo, libre de instrucciones y reglas dogmáticas, este juego de cartas dio lugar a innumerables fantasías y reinvenciones más o menos arbitrarias.

Desde su aparición ha sido utilizada por nobles y plebeyos, para juegos, pasatiempos y, aparentemente, como instrumento de la manía.

El imaginativo escenario que rodea al Tarot, profuso y contradictorio, confunde al principiante interesado en comprender su lenguaje simbólico.

Este maravilloso juego, por lo tanto, representa un verdadero desafío para el estudio.

Si dependiéramos, por ejemplo, sólo de los diccionarios para conocer el significado del Tarot, tendríamos una información muy pobre y distorsionada.

«Colección de 78 cartas, más grandes que la baraja, de diseño diverso, utilizadas principalmente por los adivinos».

Esta definición revela la ignorancia de que el «tarot» y el «mazo» proceden de la misma fuente y también que las 78 cartas no sólo están en manos de adivinos y son objeto de estudios simbólicos y aplicaciones terapéuticas, elaboraciones de pintores y artistas gráficos.

Los diccionarios también olvidaron informar que la parte del tarot, que es la baraja común, también es utilizada por los caricaturistas y también como fuente de ocio en los hogares, clubes y casinos. Se producen en todo el mundo y mueven millones de dólares.

El diccionario Houaiss ofrece un poco más:

«Tarot. Un conjunto de 78 cartas de juego (también llamadas espadas) ilustradas con figuras simbólicas y utilizadas para supuestamente predecir el futuro y saber lo que, en el pasado o en el presente, está velado. La cubierta consta de 22 arcanos mayores y 56 menores».

En este caso, los diccionarios no sabían que, en la práctica actual, un gran número de adivinos utilizan la baraja común y no las versiones más caras y variadas conocidas como «tarot».

Para continuar en esta línea de definición genérica, podemos aclarar que:

  • Los 22 mayores triunfos o arcanos están numerados del 1 al 21 y uno de ellos, el loco, no recibe ningún número en la mayoría de las cubiertas;
  • Las 56 hojas, actualmente llamadas arcanos menores, son cartas de juego de la baraja común y se subdividen en cuatro figuras: Rey, Reina, Caballero y Jota, más parecidas a las de los «arcanos mayores», también repetidas en cuatro palos, para un total de 16 cartas. También se conocen como tarjetas de la corte.

Para añadir un simple comentario a esta descripción resumida del Tarot, podemos recordar que los cuatro palos

PALOS, DIAMANTES, ESPADAS Y CORAZONES

Corresponden a los cuatro elementos tradicionales

FUEGO, TIERRA, AIRE Y AGUA

Representación simbólica de las fuerzas-calidades constitutivas del universo, que aparecen en la astrología, la alquimia, la cábala, los textos sagrados, como es el caso del génesis, los evangelios.

El sentido esotérico del tarot

El Tarot puede ser finalmente entendido como un lenguaje simbólico que traduce el cosmos en su constitución y cambio eterno, en su estructura y dinámica.

Aparece en Europa, en una época en que varias escuelas esotéricas y gremios de artistas buscaban transmitir el conocimiento, no por medio de palabras, sino por imágenes que invitaban a la reflexión, a la investigación, a ser correctamente asimiladas.

Este es el caso, por ejemplo, de los maestros y practicantes de la Alquimia, que produjeron libros de grabados, sin más comentarios escritos, conocidos como Mutus Liber, es decir, Libro sin palabras, un libro silencioso…

Los 22 arcanos mayores, entre otros posibles significados, describirían las 21 etapas evolutivas que el hombre – representado por el Loco – puede atravesar en su vida.

El número 21 (= 3 x 7) también resulta de la combinación de dos leyes fundamentales del universo: la Ley de Tres («todo, para existir, necesita tres fuerzas») y la Ley de Siete, o Ley de Ocho veces («todo se manifiesta en un proceso de siete pasos o fases»).

Al igual que otros grandes sistemas simbólicos, el Tarot es apreciado como una fuente instigadora de inspiración y aplicación en diversas situaciones y propósitos.

El sentido lúdico del tarot

Los registros históricos, del siglo XIV, mencionan el uso de las cartas sólo como fuente de ocio, en juegos y pasatiempos.

Esta función lúdica sigue viva hasta hoy, ya que lo que llamamos naipes o cartas comunes es exactamente el mismo conjunto que los escritores modernos llaman arcanos menores.

Para mantener una actitud abierta hacia el Tarot es bueno no olvidar que este conjunto simbólico ha sobrevivido hasta hoy y se ha extendido, no por su sentido más profundo, sino por el interés que ha despertado como juego de ocio o de juego y también como instrumento de la caricatura.

Como un verdadero Mutus Liber, el Tarot no vino acompañado de reglas o dogmas, para ser usado obligatoriamente de tal o cual manera;

todas las reglas que conocemos hoy fueron inventadas más tarde. Por lo tanto, las normas y reglas de uso que leemos y escuchamos, las declaraciones de lo que es correcto o incorrecto, deben ser entendidas de una manera muy relativa y flexible.

Los verdaderos autores del Tarot, los que sabían de qué se trataba, permanecieron anónimos y sin palabras.

Hoy en día nadie puede reclamar la autoridad para hablar en nombre de los maestros originales.

El Tarot sigue siendo un desafío abierto. Lo que podemos hacer es asociarnos para tratar de descifrar los símbolos y enseñanzas que se esconden bajo el conjunto de 78 cartas.

Y para escapar de los errores de la subjetividad, nada mejor que trabajar en grupo, compartir, poner a prueba nuestras reflexiones.

Ese es el propósito del Club de Tarot.

Consejos para los principiantes del estudio del Tarot

Para estudiar los símbolos del tarot basta con tener un interés y reservar un tiempo para la lectura, como en cualquier otra área del conocimiento.

Hemos publicado muchos libros y difundido muchas líneas de enfoque en Internet.

El volumen de información es grande y aparece una pregunta inicial: «¿por dónde empezar?».

Si buscáramos símbolos arquitectónicos, dependiendo del grado de profundidad deseado, podríamos recurrir a escuelas de arquitectura, tratados técnicos y especialistas en esta área. En el caso de las artes informales, entre las que se encuentra el juego de cartas, el escenario puede ser disperso y contradictorio.

Dificultades iniciales

Cuando se trata de la astrología y el tarot, que comprenden conocimientos no organizados por normas académicas o universitarias, y cuya aplicación profesional no está sujeta a reglamentación oficial, la situación puede resultar confusa para quienes desean iniciar sus estudios.

La ventaja de la astrología es que es un conocimiento antiguo que sigue vivo hoy en día, apoyado por una innumerable lista de sabios que han registrado su conocimiento de este arte-ciencia. Aunque la astrología también se utiliza de manera simplista en revistas y publicaciones populares, hay escuelas respetadas para transmitir los conocimientos disponibles.

El tarot, en cambio, está lejos del soporte que existe en la astrología, porque es un juego recreativo, sin tradición milenaria y que sólo en los últimos dos siglos y medio se ha valorado simbólicamente.

Además, nos enfrentamos a una confusa mezcla de innumerables líneas de acercamiento a las cartas, por no mencionar a los disfrutadores de la creencia popular que inventan todo para llamar la atención y que pasan como magos o videntes.

Los primeros pasos

Lo que acabo de decir no nos impide encontrar estrategias simples para empezar a estudiar las cartas del tarot. Veamos cuatro direcciones básicas.

1º – Elegir Un Buen Manual

Si el interés del estudio es simple y directo – conocer los significados de las letras para aplicar en las impresiones y lecturas – hay buenos manuales de autores extranjeros y españoles, como se puede ver en la sección Libros y Autores. Entre ellos, destaco el Manual del Tarot de Hajo Banzhaf.

Si te interesa el conocimiento simbólico en profundidad, tengo dos libros en mente: El Tarot de Jung y Sallie Nichols y las Meditaciones de Valentin Tomberg sobre los Arcanos Mayores del Tarot. Estas obras tienen suficiente material para meses y meses de reflexión e intercambio entre compañeros.

En este sentido, el sitio constituye una verdadera biblioteca, con diferentes niveles de textos, que parten de artículos básicos con enlaces a estudios en profundidad, desde diversos puntos de vista, presentados por diferentes colaboradores.

2º – Aprendiendo De Quién Sabe

Ya sea estudiando los manuales o desbloqueando el contenido del Club de Tarot, sólo daremos la información y los significados.

Para la práctica y para desarrollar el pensamiento simbólico siempre será importante el contacto directo con quien tiene experiencia.

En otras palabras, estudia todo lo que puedas en libros o en el sitio y, cuando tengas la oportunidad o llegue el momento, busca tarólogos con práctica para dar el segundo paso.

Como en todas las habilidades humanas, desde cocinar para la familia hasta aplicar alguna técnica terapéutica, hay cualidades que cobran vida sólo a través de la transmisión directa de aquellos que realmente saben.

Es indispensable practicar bajo la dirección de quienes han acumulado conocimientos y experiencia.

Para reforzar el significado de la transmisión directa, podemos recordar que en el aprendizaje tradicional de los dibujos animados, no hay nada formal o apoyado por los libros.

Las parteras o bendecidoras, los abuelos o tías, enseñaban su arte directamente a los que estaban cerca y tenían asiduidad en el contacto.

Es viviendo con almas buenas que la actitud correcta de ayudar a los demás y la expresión cuidadosa cobran vida y se convierten en valiosos apoyos para el uso de los naipes.

3º – Práctica Con Ligereza

Una actitud que puede ayudar mucho al principiante es practicar el uso de las cartas sin pretensiones, como un verdadero aprendiz.

Lo que se interpone es ser tragado por la obligación de convertirse en adivino, de sorprender a la gente con revelaciones del otro mundo.

Un recurso que da grandes resultados y permite aumentar la seguridad es hacer lecturas para amigos, colegas y conocidos cercanos.

El clima se vuelve más ligero y estimula el estudio, incluso nos permite revisar durante las jugadas lo que dicen los manuales sobre el significado de las cartas.

«Busca lo que no sabes y ten cuidado de no caer en la tentación de jugar al doctor», dijo un viejo maestro.

Todo será más fácil si el principiante sustituye la presión de adivinar por la voluntad de estudiar, de validar en la práctica lo que se muestra en las cartas.

Y para ello es importante escuchar a nuestro interlocutor, ya que de hecho está viviendo el tema que se está tratando en el dibujo.

La validación del significado de las letras vendrá de la vida real y no de la imaginación.

4 РUsando t̩cnicas simples

Los recorridos complejos, como «Mandala Astrológico», «Cruz Celta», pueden aumentar la vergüenza del principiante porque la calidad de la lectura no depende de formatos preestablecidos.

La exactitud y la precisión se estimulan cuando el propio lector establece la función de cada tarjeta en la carrera.

Esta y otras cuestiones técnicas se detallan en Aplicaciones e impresión y en el texto de presentación del índice de impresión.

Para ir directamente a las técnicas simples ver, por ejemplo, Imprimir por tres.

Un buen ejercicio, que combina diferentes caminos, es sacar una carta cada mañana para representar cómo será el día. Al final del período, evaluamos cómo fueron realmente las cosas y las comparamos con la tarjeta.

Este ejercicio puede ser muy revelador y ganar fuerza con la repetición. Las conclusiones obtenidas en cada experimento también pueden ser comparadas con lo que dicen los manuales o textos disponibles en el Club de Tarot.

Estos ejercicios combinan la práctica, la experiencia directa y la lectura, ampliando así el conocimiento sobre los significados prácticos y simbólicos del tarot.

Los siguientes pasos

A medida que estudiamos y nos ponemos en contacto con tarologistas y dibujantes experimentados, nuestras afinidades con ciertos estilos de lectura, temas colocados, niveles de comprensión se hacen más claros.

Este proceso de estudio y observación es indispensable para que podamos definir de forma natural nuestra propia línea de uso de las cartas y las formas más apropiadas para las tiradas.

El cuidado más importante que debemos tener es no quedar atrapados en las docenas de reglas arbitrarias que existen por ahí:

«Esto no puede», «Sólo puede ser así», «Tienes que cortar con esa mano», «Barajar así»…

No son más que prácticas discutibles que no añaden nada al esfuerzo de entender y aplicar los símbolos de las cartas.

La sección de Aplicaciones de las Cartas e Impresión ofrece mucho material para reflexionar sobre el problema de los formalismos que limitan la relación creativa con el tarot.

Aquellos que quieren ir directamente al tema que sugiere la libre actitud hacia las reglas ven: Detalles

Es genial intercambiar experiencias.

El estudio de los lenguajes simbólicos es inagotable y siempre estamos encantados con los secretos revelados a lo largo del camino.