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Que relación hay entre el ocultismo y la oración

Que relación hay entre el ocultismo y la oración en el tarot
Que relación hay entre el ocultismo y la oración en el tarot

Este no es el lugar para una larga disertación sobre la compleja relación entre ocultismo y la religión, sobre la cual hay mucha confusión y malentendido.

Que relación hay entre el ocultismo y la oración

Sin embargo, es importante que establezcamos una línea clara respecto a lo que tales ejercicios están destinados a conseguir.

Hay que considerar el poder de la oracion. Tarotistas y videntes suelen rezar antes de realizar sus artes.

El propósito de los ejercicios ocultos es abrir la percepción a otros niveles de existencia en adición al plano físico.

Una apertura de la conciencia y la capacidad de operar conscientemente sobre los planos superiores no significan automáticamente que uno se esté volviendo más cerca de Dios.

Dios está presente en todas partes sobre todos los planos, y puede ser aproximado tan de cerca sobre el físico como sobre cualquier otro plano o modo de existencia creada.

La confusión que ha surgido en el lado oculto, es que mucho ocultismo surge de fuentes Orientales, donde el tipo de percepción de Dios es la de un ser elevado y lejano, con un gran potentado sobre su trono.

Esta era también, de hecho, la concepción de los Judíos, a pesar de desarrollar una relación más personal, y es ciertamente un factor en el misticismo medieval Judío, que es otra fuente del ocultismo moderno.

El pensamiento de que Dios está esencialmente muy arriba y lejos a tendido a conducir a la creencia de que por tanto uno se le aproxima por medio de varias iniciaciones, y un proceso de aprender a operar sobre, y volverse consciente de, varios planos internos.

Sin embargo, este proceso pese a lo valioso que es, tiene poco que ver con la cercanía de uno a Dios.

Lo que hace de hecho es integrar los propios niveles del ser, pero el «Dios» al que se aproxima uno de este modo no es tanto el Dios de este Universo como el «dios» interno, el centro del propio ser de uno, que debería deletrearse realmente con una d minúscula.

El modo de aproximarse á Dios es por medio de la oración y una relación personal con él, sobre cualquier plano de existencia que esté uno considerado.

Esta es, de hecho, la esfera de la religión, así que se verá que no hay realmente un campo común para el ocultismo y la religión en un sentido puro.

Mucho malentendido de parte de los servidores de la iglesia ha conducido a que lancen un ojo envidioso sobre las creencias y prácticas ocultas.

El corolario de esto es que todos los ocultistas deberían tomarse un interés vivido en su actitud para con Dios, y esto se hace mejor por la participación en una de las religiones o denominaciones establecidas.

Esto no será fácil para muchos, que heredan la herencia turbia de la confusión que existe en materias ocultas y religiosas, particularmente para aquella gente naturalmente religiosa que ha sido repelida por una, así llamada, educación religiosa – y la «educación Cristiana» del joven tiene mucho que responder por la falta de práctica religiosa en el mundo de hoy.

  • Cuando pensamos en Dios en su santidad, nuestra oración es una de adoración.
  • Cuando pensamos en cómo nuestra consecución cae tan lejos de la gloria de Dios y el ejemplo de Cristo, nuestra oración es una de contrición.
  • Cuando pensamos en las buenas cosas de las que tenemos que dar gracias a Dios, nuestra oración es una de acción de gracias.
  • Cuando buscamos recibir más cosas buenas de Dios, nuestra oración es una de suplicación.
  • Cuando buscamos tales buenas cosas para otros, nuestra oración es de intercesión.

Nadie debería dejar que el sol se pusiera sin al menos una forma u otra de oración, y ha de decirse finalmente que aunque el ocultismo y la religión, hablando estrictamente, son entidades separadas, nadie puede alcanzar nunca posiblemente las alturas del desarrollo oculto sin una relación personal vívida con Dios.

Y el corolario es en verdad cierto de que aquellos que tienen tal relación vívida con su Dios personal no tienen necesidad del ocultismo para la seguridad y salvación de sus almas.

Es sólo que no tienen esta vocación particular y especializada.